¿Cómo lavar las rodilleras de vóley para que nos duren más?

Si jugás al vóley, seguramente notaste que las rodilleras empiezan a acumular sudor, olor y suciedad después de unos pocos entrenamientos/partidos. La tentación de meterlas al lavarropas junto con el resto de la ropa es grande, pero ese hábito puede hacer que se estiren, pierdan su capacidad de protección o incluso se rompan antes de tiempo

Pero, con algunos cuidados simples, podés mantener tus rodilleras limpias y hacer que duren mucho más.

¿Por qué las rodilleras pierden elasticidad?

Las rodilleras están fabricadas con materiales elásticos como elastano (spandex), nylon y poliéster, además de una espuma interna que amortigua los impactos. Estos materiales son resistentes, pero tienen un enemigo en común: el calor excesivo.

El agua muy caliente, el secarropas y la exposición prolongada al sol pueden deteriorar las fibras elásticas y deformar la espuma, haciendo que la rodillera deje de ajustarse correctamente a la rodilla.

La mejor forma de lavar tus rodilleras

  1. Lavalas apenas sea posible

No las dejes varios días dentro del bolso. La humedad favorece la aparición de bacterias y malos olores difíciles de eliminar.

Si no podés lavarlas ese mismo día, al menos sacalas del bolso y dejalas airearse.

O bien podés utilizar éste producto innovador que se llama DRY, que absorbe los olores y la humedad. Éste producto podés ponerlo dentro del bolso, o, como viene por par, podés meterlo uno en cada zapatilla o en cada rodillera: https://voleyotros.com.ar/producto/almohadillas-dry-absoben-humedad-y-malos-olores-par/

  1. Lavado a mano:

Uno de los métodos más recomendables es el lavado a mano.

Solo necesitás:

  • Agua fría o tibia (nunca caliente).
  • Jabón neutro o detergente suave.
  • Un recipiente limpio.

Dejalas en remojo entre 30 y 60 minutos, frotá suavemente las zonas más sucias y enjuagalas con abundante agua.

Este método conserva mucho mejor la elasticidad que el lavado en máquina.

  1. ¿Se pueden lavar en lavarropas?

Sí, pero con algunos cuidados.

Si elegís esta opción:

Lo que nunca deberías hacer

No uses lavandina

Los productos con cloro deterioran rápidamente las fibras elásticas y pueden decolorar la tela.

No uses suavizante

Aunque parezca contradictorio, el suavizante deja residuos sobre las fibras que disminuyen su capacidad de ajuste y absorción.

No las seques en secarropas

El calor del secarropas es una de las principales causas por las que las rodilleras se aflojan antes de tiempo.

No las pongas al sol directo

Lo mejor es secarlas a la sombra, en un lugar ventilado.

El sol intenso puede endurecer la espuma y acelerar el desgaste del tejido

¿Cada cuánto conviene lavarlas?

Depende del uso.

1 vez por semana es lo ideal, sino podés, 1 vez cada 15 días también sirve.

En el mientras tanto, entre lavado y lavado, dejalas airear o ponele el producto DRY que comentamos más arriba: https://voleyotros.com.ar/producto/almohadillas-dry-absoben-humedad-y-malos-olores-par/

Mientras menos tiempo permanezca el sudor sobre la tela, más tiempo conservarán su elasticidad.

¿Cuándo es momento de cambiarlas?

Incluso con un buen cuidado, las rodilleras tienen una vida útil. Considerá reemplazarlas si notás alguno de estos detalles:

  • Se bajan constantemente durante el juego.
  • La espuma perdió grosor.
  • La tela está muy estirada.
  • Tienen roturas o costuras abiertas.
  • Ya no brindan la misma sensación de protección.

Jugar con rodilleras desgastadas aumenta el riesgo de golpes y disminuye la comodidad.

Conclusión

Un buen mantenimiento puede hacer que unas rodilleras duren muchos meses más sin perder ajuste ni protección. Lavarlas con agua fría, evitar el calor y dejarlas secar naturalmente son hábitos simples que marcan una gran diferencia.

Las rodilleras son uno de los accesorios más importantes para cualquier jugador de vóley. Cuidarlas correctamente no solo prolonga su vida útil, sino que también ayuda a que sigan protegiendo tus rodillas en cada entrenamiento y partido.

Tip VoleyOtros

Si entrenás varias veces por semana, tener dos pares de rodilleras es una excelente inversión. Mientras un par se lava y se seca correctamente, podés seguir entrenando con el otro. O bien tener un juego para entrenamientos y otro para partidos

Esto reduce el desgaste de cada juego de rodilleras y hace que ambos duren mucho más tiempo. Además, siempre vas a tener un par limpio y listo para usar.